Busca en el blog

18 julio 2007

Calcetines



No voy a hablar del gatito de Cañizares, os lo explicaré al final porque pongo este título.

Ayer no pude escribir debido a problemas técnicos, pero estaba entusiasmada.

Antes de ayer fué un día bonito, por la mañana estuvimos visitando Villanueva de la Vera, ya que el dia anterior vimos un cartel anunciando "la cascada del diablo", ¿cuantas cascadas del diablo hay en el mundo, y cuantos saltos del angel?, creo que muchisimas.

Nos acercamos a verlo y nos dimos una pequeña caminata hasta llegar a ella, y mereció la pena.

Por la tarde despues de la siesta, nos encaminamos a recorrer "Las cinco Villas", que están antes de llegar al Puerto del Pico, estuvimos paseando un poco por la bella calzada romana, y digo un poco, porque casi se nos echa la noche encima, es lo que pasa en el verano, te entusiasmas y con las tardes tan explendidas que hacen, no te das cuenta de que las horas se te caen encima.

Ayer, ayer fué un dia realmente gratificante.
El dia se levantó con algunas gotas que refrescaron la mañana, teniamos pensado hacernos una ruta y andarnos el Puerto de Candeleda, es una ruta sencilla, que ya hicimos una vez entre niebla y tormenta, y queriamos repetirla, pero las nubes no nos aseguraban que esta vez fuera distinto, así que hemos decidido dejarlo para el martes de la semana que viene.

Decidimos hacernos la ruta de Guisando al Refugio de Victory, algo con lo que mi santo lleva soñando hacer desde hace años, pero que mi creencia de que yo no era capaz de hacerlo siempre nos hacia dejarlo para otro dia.

Ayer no puede escapar, y no veais de lo que me alegro.

Desde la base, habia un cartel en el que ponia que la ruta duraba andando 2 horas y 30 minutos, no sé quien lo hará en ese tiempo, nosotros tardamos 3 hora y media en realizarlo.

Es dificil explicar el camino, muy dificil, pero os puedo asegurar que es maravilloso, las fuerzas no sé de donde las saqué, y sobre todo porque nos encontramos a personas que volvian y nos decian que no habian llegado, que al llegar a cierto sitio habia que subir a gatas y que no habian conseguido ver de cerca el refugio, yo estube tentada de hacer un poco de cuento y convencer a mi santo de dar la vuelta, pero me lo pensé, "si ahora nos damos la vuelta, tendremos que venir otro dia y lo que hemos andado hoy quedará como si no lo hubieramos hecho, sería un esfuerzo inutil y no quiero volver a repetirlo", así que , calladita, seguí caminando mirando solamente donde ponia el pié y sin mirar lo que todavia quedaba por andar, eso sí sentandome de vez en cuando para disfrutar de las maravillas que nos rodeaban.

Otras veces tiro fotos de lo que me gusta de la naturaleza, pero esta vez, estas fotos eran el resultado de un gran esfuerzo.

Bueno, sigo en la caminata, ... cuando yo ya empezaba a dudar de que el refugio existiera, al terminar de subir una roca, APARECIÓ, ¡¡ allí estaba!!, ¡Existia!.

No daba credito a mis ojos, y sobre todo no daba crédito a que yo consiguiera haber llegado.

Habia pocas personas en el refugio, la persona que lo llevaba, un grupo de boy scout (o como se escriba) y cuatro personas mas que estaban haciendo escalada en vertical.

Según nos contaba, (creo que se llamaba Juan, la persona que llevaba el refugio), y así se nos confirmó, pues mientras estabamos allí no subió nadie mas, la ruta tiene cuatro fases en las que la naturaleza hace una selección natural de las personas que llegan.

Yo dije: "pero si yo no valgo dos reales, si yo he llegado cualquier puede llegar".
La contestación fué: "te valoras poco". Creo que engorde dos quilos de satisfación.

Yo con mis piernecitas, con mi debilidad, con mi pequeña o nula preparación, habia conseguido algo que no creia que era capaz de conseguir´

Pero dejemos de hablar de mí, estuvimos en el refugio casi dos horas, en la mochila llevabamos nueces, un hornazo (Pan relleno de chorizo, panceta y demas prohibiciones para el colesterol) y agua. Esa fué nuestra comida. MARAVILLOSA.

Creo que es la mejor comida que recuerdo en mi vida....

y como colofón, en el refugio, Juan tenia café. ¡¡ que mejor final para la mejor de mis comidas !!.

Cerca de las seis de la tarde se acercaron las cabras salvajes, las llamo salvajes porque son libres, pero a mi me dejaron acercarme a ellas, quizas porque me vieron indefensa y las hablaba a medida que me acercaba a ellas.

Me sonó el movil en el refugio, un mensaje. Cojí el movil y le apagué, ante las miradas de unos jovenes scouts, y les dije, ahora no es el momento de usar el movil, es el momento de disfrutar donde estamos, llevo el movil solo para llamar al 112 si fuera necesario, el resto del mundo no existe...

Ya a las seis, decidimos bajar, sabiamos que nos quedaban como mínimo tres horas de caminata, los primeros tramos era mas dificil bajar que subir, luego todo era caminar hacia abajo...

Las rodillas emezaron a hacerse notar, y comente a mi santo que igual que habiamos descansado para subir, necesitabamos descansar para bajar, y así lo hicimos al llegar a la zona de los arboles y sentados al lado de una fuente natural en la que llenamos las botellas de agua.

Por fin llegamos a la "Cabra", donde teniamos el coche, y nos sentamos en una mesa, bueno, sin risas, nos sentamos en el banco de piedra y pusimos la mochila y demas trastos en la mesa..

Y..... por fin..... me quité las botas y los calcetines y dejé mis pies libres, estube un rato andando descalza (uno de mis placeres personales que me permito hacer cada vez que puedo, andar descalza).

¡¡ que placer !!, un dias genial, rica en sensaciones y creo que ayer no habia en el mundo persona mas feliz que yo, y ..... descalza.

Cenamos allí mismo, dando fin al hornazo, a las nueces que nos quedaron y al agua de la fresca fuente...

¿a que no se puede pedir más?...

Desde aquí no puedo subir todas la fotos, cuando llegue a Madrid ya os avisaré de que las he colgado.

Os dejo, con la menos original, (je...)

4 comentarios:

RGAlmazán dijo...

¡Qué envidia! Según lo contabas parece que lo iba haciendo yo. Claro que sentado. Aunque conozco un poco la zona no he hecho esa ruta. Ya me han entrado ganas. Que lo sigas disfrutando cada minuto.

SAlud y República

Anónimo dijo...

He leído todo el relato, me gusta la naturaleza. Otro día te leí una recogida de espárragos trigueros que recogías por ahí, por alguna monmtaña, un fin de semana. Te he leído alguna vez más en los blogs de Felipe y Blanca.Me alegro que disfrute las vacaciones, en familia.
Al leer, no quiero que te parezca mal, escribes, seguramente no has repasado, es lo que me ocurre a mí con mucha frecuencia, estube, dos veces. No tiene importancia, firmo como anónimo para que no te ofendas.

Maripuchi dijo...

Yo, como Rafa, me das mucha envidia.
Hace tiempo que no voy por esa zona. Desde que tuve los niños y me mudé ... pero ya volveré, ya ...

Si vais por Pasarón, mi amiga Susana es la dueña del hotel rural La Casa de Pasarón. No dejes de comer allí. La bomba!!!!

Tanhäuser dijo...

Maravilloso, Arbillas. Qué envidia me das y lo del hornazo es todo un puntazo, hija mías. ¿Sabes? yo es que nací en Salamanca y cuando me hablan de esa maravilla de la cocina castellano-leonesa, me pongo hasta nostálgico.
Besos y felicidades por vencer al camino.