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31 julio 2007

Descarados

Hace una semana justa a estas horas, estaba totalmente inmersa en la naturaleza, ya os contaré con detalle la excursión que hicimos.

Os comento esto porque me estan viniendo a la cabeza las imagenes de las cabras, o mejor dicho de los machos cabrios que nos encontramos en el camino, casí todas en el derruido "Refugio del Rey" y en sus alrededores.

Por otra parte unica sombra que vimos en todo el recorrido que duró casi ocho horas con una pequeña parada para comer.

Os enseñaré el refugio.

Subimos con la intención de que se asustarian y nos dejarían disfrutar un ratito de liberarnos del sol.



Como veis, incluso a su lado ni se inmutaron.



Incluso en la puerta, nos miraban con descaro como diciendo: ¿que haceis por aqui?.
¿que se os ha perdido por estos barrios?


Tal fuerza imponian que decidimos continuar, pero...
Según nos alejabamos del refugio, al hacer ruido al andar entre piedras, despertamos a un buen grupo de mas machos cabrios que disfrutaban de su siesta entre estos arbustos.

Os dejo la foto, para que la veais.



Dejaban claro de quien era ese territorio y quien mandaba allí.

Eso sí pacificamente.

Es curioso que todos eran machos, no vimos ninguna hembra hasta otra parte del recorrido.

Os dejo con ellos.

5 comentarios:

J. Úbeda dijo...

Pues menos mal que estaban de buen humor... Son imponentes estos bichos.

José Camúñez dijo...

Interesante experiencia.

A mí me gusta mucho pasear por los montes y hacer montañismo, tocar la naturaleza con mis propias manos.

Me purifica el alma... es indescriptible...

Maki dijo...

Que bonito ,,,ya ves ese es su espaio me alegro q asi se lo respetarais

A mi me encantan los animales pero jolin porque les tendre tanto miedo ,,si me encuentro yo una cabra de esas no salgo en toda la tarde de ahi q cobarde soy jajajaj

me alegor q lo pasaras bien

Que bonita es la naturaleza verdad ??? en estado puro

besos

J. G Centeno dijo...

En una ocasión hace ya muchos años, pasé tres días acampado en el circo de Gredos y fue una experiencia inolvidable, sobre todo porque una vaca, no una cabra no, una vaca nos destrozó la tienda. Aprovecho para decirte que tienes un regalito en mi bitácora.

Eladio Osorio Montenegro dijo...

Bienvenida al duro mundo del trabajo otra vez, eres la envidia de todos nosotros con esas fotos de los machos cabrios. Por cierto yo me dediqué mucho a la fotografía profesionalmente, y tienes alguna foto ahí muy buena.